lunes, 5 de marzo de 2012

Apocalipsis Marzo 2012

La alianza del Caos y los Orkos se afana por ganar terreno y realizan un despliegue rápido y arriesgado, mientras, las fuerzas del Imperio se muestran más ordenadas y calculadoras realizando un despliegue meticuloso aunque por ello pierdan la iniciativa del combate.

En las primeras fases del combate la alianza del Caos se apresura en llegar hasta los objetivos aciendo gala de un ímpetu abrumador, a la vez que numerosas unidades en reserva aparecen en la retaguardia de las filas Imperiales.


Por su parte, el Imperio demuestra el inmenso poder de fuego que tiene y extermina a las unidades potencialmente más peligrosas mientras que las preciadas fuerzas de los Astartes se encargan de aguantar el embiste de la alianza del Caos.


La alianza del Caos consigue una ventaja significativa de objetivos.



Las grandes máquinas del Imperio consiguen hacer mella en las enormes criaturas y máquinas de los Orkos, los caballeros Grises se enfrascan en una despiadada lucha contra los temibles demonios de la cual ninguno de los dos saldrá vivo, el ataque por la retaguardia de la alianza del Caos es repelido milagrosamente y esto brinda una oportunidad única para inclinar la balanza hacia el lado del Imperio.


Pero la alianza del Caos aun conserva una ventaja importante de objetivos.

En los últimos compases de la batalla, las enormes criaturas de los Orkos están muertas o seriamente dañadas mientras que las máquinas titánicas del Imperio operan al 100%, esto permite a los Astartes tomas posiciones en los objetivos centrales y aniquilar las fuerzas restantes del Caos, con lo que el número de objetivos queda igualado y todo depende de un pequeño pero enorme combate que tiene lugar entre las filas del Imperio, un superviviente del Caos aguanta estoico junto a un objetivo mientras los Templarios intentas deshacerse de él, al final y por poco el guerrero del Caos sucumbe a la superioridad numérica de los Templarios y estos consiguen capturar el objetivo que da la victoria al bando Imperial.



Animal lo tiene todo en contra al terminar el despliegue y ver que Karlos se encuentra al otro extremo de la mesa, durante la partida intenta llegar pero el fuego cruzado y las explosiones lo alcanzan una y otra vez sin que pueda hacer nada, las esperanzas se desvanecen cuando Karlos es engullido por un vórtice, Animal, cae de rodillas desesperado, llorando como una magdalena cuando en ese precio instante un proyectil perdido lo alcanza de lleno y se convierte en una mancha humeante en el suelo, acto seguido el único superviviente de su escuadra reemplaza su hueco y se va más contento que un niño con un caramelo.





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